ACTUALIDAD | AHORA CHINA

Para entender mejor la situación que se ha presentado en las relaciones entre China y USA hay que comenzar por reconocer que la importancia de Taiwán para China es mucho mayor que la que representa Ucrania para Rusia.

Esto se explica por la ubicación geoestratégica de Taiwán, en lo que se conoce como «la primera cadena de islas», una especie de barrera geográfica que bordea el sur de China comenzando por Filipinas, Japón, Corea del Sur, Okinawa, Guam y una veintena más de islas que no son, para nada, aliadas de China ni comparten su ideario político.

Taiwán se sitúa a unos 120 kilómetros de la costa suroriental de China continental, una zona marítima donde la segunda economía más poderosa del mundo se ha propuesto aumentar su dominio en los últimos años.

Los territorios ubicados en esta «primera cadena de islas» son aliados de EE.UU. y cruciales para su política exterior. China ha admitido sentirse rodeada desde el punto de vista estratégico. Por ello el estatus de Taiwán es de suprema importancia geopolítica tanto para Occidente como para China.

Si Taiwán formara parte de China, varios expertos occidentales sugieren que el gigante asiático quedaría libre para proyectar más su poder en la región del Pacífico e incluso amenazar bases militares estadounidenses como las de Guam y Hawái.

China ya tiene una gran influencia militar sobre el mar del sur, pero si tuviera a Taiwán, eso les permitiría expandir su influencia naval y tener un control completo de la zona que también tendría implicaciones para el comercio global.

Peso de Taiwán en la economía mundial

Baste decir que la inmensa mayoría de los dispositivos electrónicos que usamos a diario en el mundo, desde teléfonos inteligentes, computadoras portátiles, relojes y consolas de videojuegos funcionan con chips fabricados en Taiwán. Solo una compañía, la Taiwan Semiconductor Manufacturing Company, conocida como TSMC, controla la mitad del mercado mundial de esta industria.

Una hipotética reunificación con China daría a Pekín el control de una de las industrias más importantes del mundo.

China está muy atrás de Occidente en el desarrollo de chips y semiconductores y le tomaría unos 20 años ponerse al día. Es una de las vulnerabilidades de China y eso explica la tensión que allá se vive. Si China se quedara con esta industria de Taiwán, Occidente sufriría rápidamente las consecuencias.

China y EE.UU. compiten por el desarrollo de estas tecnologías. Si estos chips terminaran en manos chinas, es posible que Occidente pierda acceso a ellos, tenga que producirlos y los precios subirían mucho.

Es tal la importancia de Taiwán que desde la segunda guerra mundial no se veía no se veía tanta tensión entra las grandes superpotencias mundiales. En esa época China no tenía el peso que tiene hoy desde el punto de vista militar. Verla ahora en esa tónica de guerra asusta al planeta entero.

Deja tu Comentario

Your email address will not be published.