CURIOSIDADES | SALARIO EMOCIONAL

Por la plata baila el perro, es uno de los más antiguos refranes latinoamericanos usados para significar que siempre debe mediar algún interés económico o un beneficio de otro tipo para que ejecutemos alguna acción. De hecho, casi el 100% de las personas cuando les preguntan la razón por la que trabaja, responde: por dinero.

Sin embargo, desde hace nos diez años un nuevo paradigma sobre el trabajo ha comenzado a tomar especial fuerza en el mundo laboral y hace referencia a lo que se conoce como el “salario emocional”, que no es otra cosa que la sumatoria de todos aquellos elementos y valores, no monetizables, que nos hacen crecer en el plano personal y profesional. No todo es por dinero.   

Conocer y analizar tu salario emocional puede ayudarte a valorar hasta qué punto te satisface realmente tu trabajo y qué elementos debes observar y, si es posible, modificar para encontrar el equilibrio.  El clima organizacional, el ambiente de trabajo y los elementos de motivación son fundamentales en una empresa para ganar la lealtad de sus trabajadores. No hay nada más improductivo que un empleado infeliz.

Pero, ojo: un salario emocional alto nunca puede compensar un salario económico bajo. No recordar esto y creer que seguirán siendo leales y fieles a nosotros simplemente porque somos chéveres y de ambiente agradable es un error grave en muchas empresas, si estas quieren retener a su mejor talento deben darle la retribución económica adecuada. El salario emocional es algo que suma al salario económico. Es decir, el salario emocional debe ser siempre considerado como un extra, no remplaza jamás a la base económica que representa el salario en dinero.

Algunos ejemplos de salario emocional, según explica la IMF Business School, una escuela de negocios española ubicada en Madrid, son el horario flexible, los días libres, la guardería, los beneficios sociales, las actividades de voluntariado o los espacios de distracción en la empresa.

También hacen parte del salario emocional cosas como el reconocimiento, la capacitación y los planes de formación.

10 factores de S.E.

1. Autonomía

“Es la libertad que uno siente de poder gestionar sus propios proyectos.

2. Pertenencia

El hecho de pertenecer a un grupo que te valora y te reconoce.

3. Creatividad

Mucha gente cree que la creatividad es algo únicamente de artistas, pero hasta la gente con trabajos que se consideran más ‘serios’ pueden poner su sello creativo en el trabajo.

4. Dirección

La proyección de carrera en el futuro, la perspectiva a mediano y largo plazo en tu carrera.

5. Disfrute

Es la parte de disfrutar, de gozar, de tener momentos agradables en el trabajo.

No podemos hablar de felicidad, porque es un concepto mucho más complejo que no puede recaer únicamente en el trabajo, pero sí de disfrute.

6. Maestría

La satisfacción que sientes con el trabajo bien hecho que te llena de orgullo. También es lo que hace que cada día con tu trabajo te vuelvas un poquito mejor.

7. Inspiración

Aquellos momentos que tú tienes gracias tu trabajo que te generan un sentimiento de posibilidad, que te inspiran una nueva perspectiva sobre las cosas que tal vez antes no habías visto.

8. Crecimiento personal

Gracias a tu trabajo te enfrentas a posibilidades que te ayudan a utilizar tus fortalezas de carácter que te hacen ser mejor persona, a sacar lo mejor de ti mismo”.

9. Crecimiento profesional

Son aquellos momentos que te ayudan a ejercitar tus habilidades, tus talentos para ser mejor profesional.

10. Sentimiento de propósito

Que tengas la sensación de que tu trabajo contribuye a tus propios propósitos y a los de la organización, que tenga para ti un significado.

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