Page 11 - Unicentro Contigo 125 Diciembre
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Regalos




                        Día Tercero                                       Día Cuarto





                       sí  había comenzado su  vida encarnada el        esde el seno de su  madre comenzó el
                       Niño  Jesús. Consideremos  el  alma  gloriosa    Niño  Jesús  a  poner en  práctica su entera
                  Ay el santo cuerpo que  había  tomado,  Dsumisión a Dios, que continuó sin la menor
                  adorándolos profundamente.                      interrupción durante toda  su  vida.  Adoraba  a su
                    Admirado en el primer lugar en el alma de ese   Eterno Padre, le amaba, se sometía a su voluntad,
                  Divino  Niño, considerarnos en ella  la  plenitud de   aceptaba  con  resignación el estado en que se
                  su gracia santificadora; la de su ciencia beatífica,   hallaba  conociendo toda  su  debilidad,  toda  su
                  por  lo cual  desde el  primer  momento de su  vida   humillación, todas  sus  incomodidades.  ¿Quién
                  vio la divina esencia más claramente que todo los   de nosotros  quisiera  retroceder a  un  estado
                  ángeles y leyó lo pasado y lo por venir con todos   semejante con el pleno goce de la razón yt de la
                  sus arcanos conocimientos.                      reflexión?,  ¿quién  pudiera  sostener  a  sabiendas
                    No supo por adquisición nada que no supiese   un martirio tan prolongado, tan penoso de todas
                  por infusión desde el primer momento de su ser;   maneras?.
                  pero Él adoptó todas las enfermedades de nuestra   Por  ahí entró el  Divino  Niño en su dolorosa  y
                  naturaleza  a  que dignamente  podía  someterse,   humilde carrera; así empezó a anonadarse delante
                  aun  cuando no  fuese necesario para la  grande   de su Padre, a enseñarnos lo que Dios merece por
                  obra que debía cumplir.                         parte de su criatura, a expiar nuestro orgullo, origen
                    Pidámosle que sus divinas  facultades suplan   de todos nuestros pecados, y hacemos sentir toda
                  la  debilidad  de las nuestras  y les  den nueva   la criminalidad y desórdenes del orgullo.
                  energía;  que  su  memoria  nos  enseñe a  recordar   Deseamos  hacer una  verdadera  oración;
                  sus  beneficios, su entendimiento  a  pensar en  Él,   empecemos por formarnos de ella una exacta idea
                  su voluntad a no hacer sino lo que Él quiere y en   contemplando al Niño en el seno de su madre, El
                  servicio suyo.                                  Divino Niño ora y ora del modo más excelente. No
                    Del alma  del Niño Jesús pasemos  ahora  a  su   habla, no medita ni se deshace en tiernos afectos.
                  cuerpo,  que  era  un mundo  de maravillas, una   Su mismo  estado,  aceptado  con la intención  de
                  obra maestra  de la mano  de Dios. No  era,  como   honrar a Dios, es su oración y ese estado expresa
                  el nuestro, una  traba para  el alma;  era, por  el   altamente todo lo que Dios merece y de qué modo
                  contrario,  un  nuevo elemento de santidad.  Quiso   quiere ser adorado por nosotros.
                  que fuese pequeño y débil como el de los niños,    Unámonos a las oraciones del Niño Dios en el
                  y sujeto a todas las incomodidades de la infancia,   seno de María; unámonos al profundo abatimiento
                  para asemejarse más a nosotros  y participar  de   y  sea  este  el  primer  afecto  de  nuestro  sacrificio
                  nuestras humillaciones.                         a Dios.  Démonos  a Dios,  no para  ser algo  como
                    El  Espíritu  Santo  formó ese cuerpecillo divino   lo  pretende  continuamente  nuestra  vanidad,
                  con tal delicadeza  y tal capacidad  de sentir,  que   sino  para ser  nada,  para quedar eternamente
                  pudiese sufrir el exceso  para cumplir  la  grande   consumidos  y anonadados,  para renunciar a la
                  obre  de  nuestra redención.  La belleza  de  ese   estimulación de nosotros mismos, a todo cuidado
                  cuerpo divino  fue superior  a cuanto divino  fue   de nuestra  grandeza aunque  sea  espiritual,  a
                  superior a cuanto se ha imaginado jamás; la divina   todo movimiento de vanagloria. Desaparezcamos
                  sangre que por sus venas empezó a circular desde   a nuestros propios ojos y que Dios sólo sea todo
                  el momento de la encarnación es la que lava todas   para nosotros.
                  las manchas del mundo culpable. Pidámosle que
                  lave las nuestra en el sacramento de la penitencia,
                  para que el día de su  Navidad  nos  encuentre     MUÉRDAGO  En  la antigüedad, los  druidas
                  purificados,  perdonados  y  dispuestos  a  recibirle   cortaban el  muérdago con su  hoz de oro.  Este
                  con amor y provecho espiritual.
                                                                  servía como  protector  y como  medicamento en
                    VELAS Las  velas  que ponemos  en navidad     pequeñas  dosis  ya que en  grandes  dosis  puede
                  son para desear que el año que viene sea mejor   ser letal. Hoy en día, el muérdago se suele colgar en
                  que el año que estamos a punto de dejar. Muchas   las puertas y es símbolo de purificación del hogar.
                  personas encienden velas en nochevieja para pedir   FLOR DE PASCUA La Poinsetia es la flor típica de
                  sus deseos, que normalmente están relacionados   la Navidad. En casi todas las casas hay una como
                  con el dinero, la salud y el amor  para el año que   parte de  la decoración  navideña y el  rojo de sus
                  está a punto de empezar.                        hojas garantiza suerte y fortuna a sus propietarios.





                                                                                                          Contigo
                                                                                                          Contigo    11
                                                                                                                     11
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